1241. Jueves, 28 agosto, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo cuadragésimo primero: “Es un auténtico caballero. Apuesto a que saca los platos del fregadero antes de mear dentro” (Shirley MacLaine en Magnolias de acero, Herbert Ross; 1989)

Me cuenta una compañera laboral -mujer y sin embargo amiga- con la que comparto de vez en cuando churros en el desayuno, que mi “misoginia” crónica no es más que un problema de miedo. Según su teoría, que argumenta entre porra y porra, las mujeres me producen temor por una razón muy clara: son superiores a los hombres en todos los sentidos.

Resulta que nos han estado vendiendo la historia cambiada, que la verdadera, la que todos los sabios del mundo saben, es muy distinta a la que enseñan oficialmente. Una historia que por alguna extraña conspiración de intereses, ninguno se atreve a contar. Según sus informes, el principio de todo es ligeramente distinto a la versión que sabemos:

Caminaba Eva por los jardines del paraíso con una expresión bastante deprimida. En ese momento oyó la voz de Dios:

-“¿Qué es lo que no va bien en tu vida?”

Eva dijo que no tenía con quien hablar. Dios, que quería verla contenta, le dijo que podría crear un compañero, al que llamaría hombre.

-“Haré lo que esté en mis manos para que no sigas sola -continuó Dios-, pero no puedo prometerte mucho, ya que a ti te di lo mejor, y no debo crear dos cosas iguales. Esta nueva criatura será incompleta, ya que tendrá una costilla menos que tú. Mentirá mucho, y cuando se sienta inseguro, tendrá una actitud arrogante”.

-“¿Ninguna virtud?”

- “Estoy pensando. Tal vez, para que no tengas que preocuparte de la alimentación, él será más hábil a la hora de correr tras los animales. Sin embargo, no te extrañe si, antes de podértelos comer, tienes que escuchar una serie de historias sobre su destreza y coraje”.

-“Por lo menos, terminará con la monotonía de este paraíso” -dijo Eva.

- “Cierto, pero será muy infantil, y encontrará placer en cosas muy tontas, como pelear y darle puntapiés a una pelota”.

- “Aun así, todavía es mejor que pasarse el día entero sola” - insistió Eva.

Dios reflexionó por unos instantes y dijo:

- “Está bien. Pero, como además de todo eso será muy vanidoso, tengo que poner una condición”.

- “¿Y cuál es esta condición?”

- “Tendrás que dejar que piense que él fue creado primero”.

… una casa amplia

Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo

Comentar 27 de Agosto de 2008

1239. Martes, 26 agosto, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo trigésimo noveno: ¿Y cómo confiesan los curas sordos? (Emilio G., 10 años, estudiante de catequesis)

En cualquier boda suelen poner una comida asquerosa; el “salpicón de mariscos” no es más que lechuga con una salsa color crema de limpiar zapatos, la “ternera a la crema de pimienta negra” es algo semejante a lo que deja un perro con diarrea y las “patatas redondas vaporizadas” parecen cucarachas albinas a las que le han quitado las patas. Aún así, todo lo anterior se convierte en una exquisitez absoluta cuando aparece el inevitable broche gastronómico final. ¿Hay algo más horroroso que el trozo de la tarta que te ponen en las bodas?

Es verdad que con el alcohol que la mayoría de los comensales tiene en sangre a esas alturas de la ceremonia, poco importa el sabor del bizcocho reseco y sus pegotes de mantequilla sólida adosada, pero si algún día alguien -sin duda en un ataque de locura- se atreve a probarla sin que los efluvios del alcohol estén presentes en su mente, verá como se sumerge en una de las experiencias más asquerosas en las que puede caer el ser humano en su vida: comer tarta de boda a pelo.

Para que luego digan que ser abstemio no tiene inconvenientes.

… arreglándose el vello

Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo

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1240. Miércoles, 27 agosto, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo cuadragésimo: En primer lugar acabemos con Sócrates, porque ya estoy harto de este invento de que no saber nada es un signo de sabiduría. (Isaac Asimov, 1920 – 1992; escritor y bioquímico estadounidense)

Grandes genios de la humanidad, hoy: el que inventó la mousse de yogurt.

Alguien que ha sido capaz de vendernos aire dentro de un vaso de plástico y encima cobrar más por ello (aunque pese la mitad) tiene que ser un genio. A la fuerza.

… gato encerrado

Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo

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1239. Martes, 26 agosto, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo trigésimo noveno: ¿Y cómo confiesan los curas sordos? (Emilio G., 10 años, estudiante de catequesis)

En cualquier boda suelen poner una comida asquerosa; el “salpicón de mariscos” no es más que lechuga con una salsa color crema de limpiar zapatos, la “ternera a la crema de pimienta negra” es algo semejante a lo que deja un perro con diarrea y las “patatas redondas vaporizadas” parecen cucarachas albinas a las que le han quitado las patas. Aún así, todo lo anterior se convierte en una exquisitez absoluta cuando aparece el inevitable broche gastronómico final. ¿Hay algo más horroroso que el trozo de la tarta que te ponen en las bodas?

Es verdad que con el alcohol que la mayoría de los comensales tiene en sangre a esas alturas de la ceremonia, poco importa el sabor del bizcocho reseco y sus pegotes de mantequilla sólida adosada, pero si algún día alguien -sin duda en un ataque de locura- se atreve a probarla sin que los efluvios del alcohol estén presentes en su mente, verá como se sumerge en una de las experiencias más asquerosas en las que puede caer el ser humano en su vida: comer tarta de boda a pelo.

Para que luego digan que ser abstemio no tiene inconvenientes.

… arreglándose el vello

Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo

Comentar 26 de Agosto de 2008

1238. Lunes, 25 agosto, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo trigésimo octavo: “¡Prisa! Nunca tengo prisa, no tengo tiempo”. (Fiódorovich Stravinski, 1882 – 1971; compositor y director de orquesta ruso)

Discutían en la Edad Media sobre el sexo de los ángeles. Discuten ahora sobre la biología moral del óvulo fecundado, la legalidad de la grúa municipal, el desempate a penaltis en la final de la última copa o sobre por qué nadie va a tomar el sol al desierto si es donde más sol hay.

No cabe duda de que tan trascendentales y perversas cuestiones están perfectamente integradas en el espíritu escolástico del ser humano. Lo que seguro no imaginaron nunca los romanos, los griegos o cualquier súbdito con aspiraciones a filósofo medieval, es que a nosotros nos tocaría dilucidar la interrogante definitiva de la cultura musical en occidente.

¿Quién selecciona la música ambiental que suena en los sitios en los que suena música ambiental? ¿Cuáles son los criterios que siguen para elegirla? ¿Qué rama de la F.P. y/o carrera universitaria se dedica a enseñar tan oscuro y misterioso trabajo? Y sobre todo, ¿estará bien pagado?

Los lunes son un mar de dudas soñando con alcanzar el único horizonte profesional que pudiera (o pudiese) aliviar esta insufrible tortura laboral que padezco obligatoriamente cada día: la jubilación.

… el yugo del conyuge

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1237. Viernes, 22 agosto, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo trigésimo séptimo: “El romanticismo es la etapa entre el hola y la cama” (Carlos P. 29 años, RR.PP.)

Aunque el mecanismo básico es como el de los otros insectos: el macho le pasa a la hembra una pequeña bolsa repleta de espermatozoides (que él consigue flexionando su abdomen en una maniobra similar a la masturbación) y ella se los guardará para introducírselos cuando más le convenga, (ya sin la ayuda de su “amante”), el coiteo entre libélula y libélulo no deja de tener su aquel.

Y es que, una vez que se han decidido a intercambiar fluidos, ambos se fijan entre sí mediante una pinza que el macho tiene al final de su abdomen y con la que sujeta a la hembra por la base de la cabeza. La falsa cópula, la entrega de la bolsa por parte de él a ella, se produce en el momento justo en que los cuerpos de los dos insectos, que están volando, se curvan formando un corazón.

Desde luego la cosa no puede ser más insulsa … pero hay que reconocer que la casualidad no deja de tener su encanto. El lunes, más.

… más “historias extra-ordinarias” todo el fin de semana

Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo

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1236. Jueves, 21 agosto, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo trigésimo sexto: “El arte de agradar es el arte de engañar”. (Refrán español)

Los escultores, pintores y decoradores de vasos griegos tienen fama de grandes artistas. Y seguramente lo eran. Pero es fácil para un artista conseguir un buen resultado cuando su modelo es Venus o Hércules, dioses o héroes, seres bellísimos y en actitudes naturalmente armoniosas. Sería interesante averiguar qué hubiera podido hacer Fidias o Praxíteles o uno de aquellos fulanos que no paraban de retratar a tan hermosos personajes, ante la obligación de hacer la estatua de un político barrigudo, cincuentón, embigotado y con menos pelo en la cabeza que una rana en su barriga.

Podemos imaginar qué clase de vaso, jarrón o ánfora habría resultado si, en lugar de decorar el cacharro con los retratos de lo protagonistas de la Iliada, elegantes y atléticos a un tiempo, el artista alfarero hubiera tenido que pintar a, por ejemplo, los diputados del Congreso.

No está en mi ánimo socavar el prestigio de los artistas griegos, sólo aspiro a hacer ver que jugaban con “cierta” ventaja. Debe de ser cosa de los jueves de agosto, que acaban poniéndole a uno trascendental.

… la multiplicación de los panes y los votos

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Comentar 21 de Agosto de 2008

1235. Miércoles, 20 agosto, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo trigésimo quinto: “Lo que llamamos en otros pecado, consideramos en nosotros como experiencia”. (Ralph Waldo Emerson, 1803-1882; escritor y filósofo estadounidense)

Es de todos conocido que vivimos en una abominable sociedad sin valores, en un mundo dominado por el vicio, el pecado y por la depravación moral, en una corrupta Sodoma y Gomorra que nos está llevando a todos irremisiblemente al fuego eterno.

Preocupado por esta grave, a la par que angustiosa, situación, pensando únicamente en el bienestar y la salvación de cuantos leen “Tantos hombres y tan poco tiempo” y tras un riguroso, serio y profundo estudio de investigación, hemos conseguido dar con la verdadera causa por la que este mundo se está convirtiendo en una lujuriosa mancebía.

La clave la da un eminente filósofo, Alen Edwars, afirmando que la civilización occidental entró en franco declive moral desde que, y es textual:

“… los turcos introdujeron la bragueta de botones en Europa en los siglos XVIII y XIX ya que su propósito no era sólo facilitar el orinar, sino también posibilitar la fornicación y la violación“.

Ya no hay excusa. A partir de ahora y una vez conocida la causa, está en nuestras manos tomar las medidas adecuadas que pongan freno a este lupanar de vicio desenfrenado en el que se está convirtiendo el mundo por culpa de un puñado de aberrantes infieles que trajeron un invento obra del mismísimo diablo: la bragueta.

… al gineceo

Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo

Comentar 19 de Agosto de 2008

1234. Martes, 19 agosto, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo trigésimo cuarto: “Hoy en día, los trabajadores no tienen tiempo para nada. Sin embargo, los vagos tienen todo el tiempo del mundo. El tiempo es dinero. Luego, los vagos tienen más dinero que los que trabajan” (Francisco García, 76 años, jubilado)

Ya con unas cuantas décadas a cuestas y después de haber tenido una vida poco recomendable, a César Borgia, hijo del Papa Alejandro VI y emparentado con los Borgia de toda la vida (valencianos ellos), le dio por sentar la cabeza casándose con una jovencita de muy buen ver.

Temeroso de no cumplir con su esposa la noche de bodas pidió al médico que le recetara algún remedio para el vigor, algo que el galeno hizo, advirtiéndole que tuviera cuidado con la dosis ya que las pastillas eran bastante potentes. Pero él, ni corto ni perezoso, empeñado en que nada le impediría cumplir con sus deberes matrimoniales aquella noche -que apuntaba gloriosa-, se tomó de una vez todas las pastillas recetadas, con tan mala suerte que con las prisas confundió las píldoras del vigor sexual con las que habitualmente usaba como laxantes.

Resultado: se tuvo que pasar toda la prometedora noche de bodas en el excusado hasta que a la mañana siguiente, y aún sin levantarse del retrete, moría sin haber podido consumar el matrimonio.

Si ya lo decía Séneca: al que va deprisa siempre se le hace grande el más pequeño estorbo. Tomémonos pues las cosas con calma que el trabajo sin prisa es el mayor descanso para el organismo. !Y que todavía estamos a martes!

… la manga ancha

Todos los “capítulos” de “tantos hombres y tan poco tiempo

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1233. Lunes, 18 agosto, 2008

Capítulo Milésimo ducentésimo trigésimo tercero: “Solo busco un momento que dure eternamente”. (Heath Ledger en Casanova de Lasse Hallström; 2005)

Con distintos protagonistas pero ha vuelto a pasar. Después de dos meses y medio de intenso romance vividos en un decorado perpetuamente iluminado por la luna plateada y un fondo de música de violines, tan empalagoso como comprensible, dos amigos que se habían jurado amor-eterno-por-siempre-jamás, dicen que lo dejan.

A cualquier mentira maravillosa se impone siempre la realidad, y la realidad no es precisamente diestra en maravillas. Alguien debería enseñarnos que el amor de película existe, sí, pero también deberían explicarnos de antemano qué ocurre cuando se apaga la luz plateada, desparece la pasión y la convivencia inicia sus destrozos. Y la convivencia, cuando se pone a destrozar, destroza a base de bien.

Y lo comprendo. Ver al hombre de tus sueños, hasta entonces el hombre más perfecto de la creación, quitarse los calcetines para cortarse las uñas de los pies, es un ataque de realidad que no todo el mundo es capaz de soportar.

Últimamente veo a mí alrededor tantos casos de relaciones fracasadas que empiezo a temer una epidemia. Otra vez.

… las legendarias amazonas

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